jueves, 28 de enero de 2010

Más libros



EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO.
Pocas veces el papel y la tinta se reunen de una forma tan única que esa tinta sobre papel nos causa las más grandes emociones a punto de incluso quedar conmovidos frente un libro; Y es esa misma característica la que hace de este libro algo tan maravilloso.

Es al historia de un hombre, de Viktor Frankl (Psicólogo austriaco)el cual vivió en medio de el torbellino causado por lo que algunos llaman "ideología del mal" es decir la segunda guerra mundial. El problema relatado comenzó cuando Alemania invadió Austria, la destrucción de sinagogas y propiedades de judíos ya había iniciado abiertamente y el único remedio era huir de Austria tal como lo hicieron aquellos que encontraron la oportunidad (algunos de sus hermanos lo lograron) pero irse implicaba dejar solos a sus padres ante los alemanes, un día salio a caminar y entro a una Catedral atraído por la solemne y confortable atmósfera creada al interior por la música del órgano, reflexionó un rato en su situación, El tenia una visa para viajar a Estados Unidos dónde seguramente encontraría una mejor suerte pero la idea de abandonar así a sus padres lo atormentaba y fue así como el -con un remolino dando vueltas por su mente- Viktor regreso a casa, su padre le mostró un trozo de mármol que había sido parte de una de las tablas con los mandamientos entregados a los judíos, era solo una inicial, pero su padre le explicó:"Lo tomé de los escombros de la sinagoga que quemaron, si te interesa puedo decirte de que mandamiento era parte , pues solo uno lo lleva como inicial" a lo que Viktor contestó:-¿cuál es?-
Horra a tu padre y a tu madre.
-Entonces eso hizo, se quedo con ellos dejando expirar el visado que podía sacarlo de su nació y más aún evitarle mucho sufrimiento.
Tiempo después sucedió lo predecible: El y su familia fueron deportados a campos de concentración allí perdió a su joven esposa Tilly, de la cual no supo nada hasta el final de la guerra -ella murió, en el momento de ser deportada estaba embarazada y todas las mujeres judías en esa condición eran forzadas a abortar-. A su madre la perdió al llegar al andén de Awswitz en el cual como despedida Viktor le pidió la bendición y luego fueron separados, pocos días mas tarde perdió a su padre que moria por una afección pulmonar. Frankl contó que aún así estaba muy tranquilo pues sabia que "había honrado a su padre a y a su madre"...
Y así es como ya con nada en el mundo se inició la busque da de un sentido.

3 comentarios:

Isamar dijo...

Hola Daniel el que es atrapado por la belleza de la literatura y que no ha querido dejar para sí mismo el placer, el delite y la admiración por lo que otros nos han querido regalar a través de sus letras, de su pensamiento creador y creativo. Te felicito por tu blog, por este espacio que aperturas y al que nos permites entrar.
En relación a esta entrada en la que nos comentas sobre la experiencia inicial de Viktor Frankl ante la disyuntiva de salvar su propia vida y quedarse con sus padres, en la que él fue advirtiendo el sentido de su vida, y que más tarde mientras estuvo en los campos concentración; recordemos que fueron cuatro campos de concentración nazi incluyendo el de Auschwitz , desde 1942 a 1945, y durante su permanencia en éstos que pudo ampliar y desarrollar la verdad que se le develava en base a sus observaciones de los comportamientos de los demás ante su sufrimiento y en los cuales construyo sus teorías y llegar a ser el fundador de la Logoterapia.

Isamar dijo...

Hola nuevamente,

Continuando con mi comentario y aprovechando tu espacio, me permito compartir contigo y con los demás, ésto que leí en la página
http://www.psicologia-online.com/ebooks/personalidad/frankl.htm
Por sí alguien se interesa en conocer más acerca de las Vías de Pensamiento de Frankl:

"Una de sus metáforas favoritas es el vacío existencial. Si el sentido es lo que buscamos, el sin sentido es un agujero, un hueco en tu vida, y en los momentos en que lo sientes, necesitas salir corriendo a llenarlo. Frankl sugiere que uno de los signos más conspicuos de vacío existencial en nuestra sociedad es el aburrimiento. Puntualiza en cómo las personas con frecuencia, cuando al fin tienen tiempo de hacer lo que quieren, parecen ¡no querer hacer nada!. La gente entra en barrena cuando se jubila; los estudiantes se emborrachan cada fin de semana; nos sumergimos en entretenimientos pasivos cada noche; la neurosis del domingo, le llama.

De manera que intentamos llenar nuestros vacíos existenciales con “cosas” que aunque producen algo de satisfacción, también esperamos que provean de una última gran satisfacción: podemos intentar llenar nuestras vidas con placer, comiendo más allá de nuestras necesidades, teniendo sexo promiscuo, dándonos “la gran vida”. O podemos llenar nuestras vidas con el trabajo, con la conformidad, con la convencionalidad. También podemos llenar nuestras vidas con ciertos “círculos viciosos” neuróticos, tales como obsesiones con gérmenes y limpieza o con una obsesión guiada por el miedo hacia un objeto fóbico. La cualidad que define a estos círculos viciosos es que, no importa lo que hagamos, nunca será suficiente.

Isamar dijo...

Hola, de nueva cuenta, heme aquí. Según Frankl, lo que necesitamos es aprender a soportar nuestra inhabilidad para comprender en su totalidad el gran sentido último.

'Logos es más profundo que la lógica”, decía, y es hacia la fe adonde debemos inclinarnos'."

Nuevamente ofrezco disculpas por el exceso y el abuso que hago de tu espacio. Te reitero el agradecimiento por permitirnos el encuentro contigo y con la literatura en "Vias del Pensamiento", que tu trayectoria como bloguero sea larga y muy fructífera.

¡¡¡Muchas Felicidades!!!!

Un beso y un fuerte abrazo.